Primeras horas del Dawn of War 2: Chaos Rising

Tras el salto podéis encontrar un breve resumen de las primeras horas de juego de la esperada expansión del Dawn of War II, Chaos Rising. Como resumen, podría ser que el precio de juego casi completo sea excesivo, que no haya demasiados cambios, pero… sigue siendo Dawn of War 2 y encima mejorado con ciertos elementos que hace la campaña en solitario (lo probado de ella a lo largo de las casi 20 horas de juego que llevo) mucho más interesante. Ah, y la dificultad ha aumentado. Tras el salto todo esto más detallado.

Tras las más de diez primeras horas de juego en solitario, iré desgranando las primeras impresiones que me ha provocado este esperado retorno, de la mano del caos.

Lo primero que me ha parecido percibir es que en su dificultad primarca el juego se ha vuelto más díficil, valga la redundancia. De hecho, la primera batalla te pone frente a una situación que recuerda a las últimas misiones de la anterior entrega, con invasión masiva de enemigos y nuestras unidades sin dejar de disparar. Además desde el comienzo empezamos a encontrarnos con misiones con “jefes finales” que si bien siguen padeciendo el problema de ser algo vagos a la hora de alejarse del lugar en el que están (mal que padecen la práctica mayoría de unidades del juego) son de una dureza en apariencia mayor y lo mejor o peor de todo (depende del caso) viene precisamente de que es una expansión que continúa el nivel de dificultad cerca del punto donde terminó el juego original… y aún no hemos hablado de la corrupción.

La corrupción mancha todo lo que toca y hasta todo lo que está cerca de ella. Esta premisa es la base sobre la que se sustenta todo el sistema de ir abrazando al caos o mantenerse puro y fiel al emperador. A lo largo de las misiones iremos recuperando objetos que o bien directamente está corrupto o cuando lo donas para mejorarlo se corrompe. Otra forma de corromperse son misiones secundarias o alguna principal de entre todas las que tendrás que afrontar, las cuales pueden hacer que aumentes tu nivel de caos o consigas alguno de redención. Pero para hacerlo aún más interesante, en según que misiones hay ciertos personajes que te “comentan” lo interesados que están en tal emvite. No hacerles caso y hacerles chupar banquillo durante esa misión a la que tantas ganas le tenías hará que ese personaje. Como se vé, en principio sería muy fácil evitar la corrupción. El lado tentador viene dado por cuestiones como que las armas o armaduras corruptas (y en este caso también corruptoras) son de un nivel mucho mayor a las “normales”, las misiones que te corrompen suponen una dificultad bastante elevada y algunas veces los personajes que piden ir a cierta misión no son los idóneos para el tipo de entorno y rival al que nos enfrentaremos. En  tu mano estará tomar el camino mucho más difícil que ofrece permanecer integro o la de andar jugando con las cantidades de maldad que tus unidades pueden soportar (¿he dicho ya que a más maldad, tu unidad adquiere nuevos poderes de cada vez mayor impacto pero que su uso también aumenta el nivel de caos? sublime).

Sea como fuere, la estructura general de las misiones se mantiene fiel a la segunda entrega. Sí, se observa un poco de mayor detalle (aún) a la hora de recrear unidades y entornos, así como, además de los parajes ya conocidos de los planetas que re-visitaremos de la anterior entrega, habrá nuevos entornos en los que luchar, algunos realmente curiosos como por ejemplo algo que evocará “agradables” recuerdos a quienes vieran en su día la película Horizonte Final. Ahora bien, volviendo un ligero paso atrás respecto a lo visto en la anterior entrega, la mayoría de nuevos escenarios son más pasilleros, haciendo que en algún momento sintiera que estaba a un Diablo con cuatro unidades que a un RTS, por muy táctico que este sea.

Y por el momento es todo lo que contaré de lo que he podido ver en las primeras 20 horas de juego. Las sensaciones generales son buenas, si bien habrá que ver cuanto aporta la nueva facción al multijugador porque por lo pronto una expansión en toda regla como esta no se hasta qué punto merece una inversión de juego completo. Seguiremos informando.

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