Wolfenstein

En ocasiones puntuales el mundo es justo. Y el resto de veces el mundo es simple y llanamente un miserable desagradecido.

Raven Software tiene un largo camino hecho a base de juegos que sin llegar a romper, cumplían (al menos en muchos de los casos) unos mínimos de buen hacer. Luego te podían gustar más o menos, pero el trabajo ahí estaba. Quizás hayan sufrido siempre de vivir a la sombra de id y por tanto títulos de la historia de Hexen o Heretic han quedado siempre en un segundo plano. Tuvieron su momento de gloria con un sobervalorado Soldier of Fortune y a partir de ahí se encargaron de proyectos “menores” en forma de licencias de Star Wars y una más que discutible cuarta parte de Quake.

Pero ahora les tocaba hacerse cargo de una nueva entrega de Wolfenstein. Cómo explicarlo. Cada Wolfenstein hasta la fecha había aportado algo. Vale, los primeros no fueron realmente revolucionarios, pero las dos anteriores entregas supusieron cada una una nueva muestra de buen hacer. El Wolfenstein 3D supuso un hito en la industria, el Return To Castle Wolfenstein nos trajo un multijugador brillante y… suficiente, dado que por suerte id ha tenido a bien no desgastar demasiado esta franquicia… hasta ahora.

wolf portada

Desarrollador: Raven SoftwareWeb oficial
Distribuidor: ActivisionWeb oficial
PEGI: 18+, Violencia, Lenguaje.
Idioma: Textos y voces en castellano.
Requisitos Mínimos: Intel Pentium 4 3.2Ghz o AMD Athlon 3400+, 1Gb de RAM, 8Gb de espacio en disco, gráfica Ati x800, nVidia GeForce 6800 o superior
Equipo usado: Intel Core i7 CPU 920 @ 2,67 ; 6 GB de RAM ; ATI Radeon HD 4870 x2 ; Windows 7 (DirectX10)

¿Les quedaría grande?¿Estarían a la altura? Lo cierto es que las primeras informaciones no eran muy alentadoras. Es más, los vídeos que se mostraban cada vez dejaban menos lugar a la esperanza. B.J. nunca ha sido un personaje con una personalidad marcada, pero lo inexpresivo de sus apariciones en los vídeos era alarmante. Llegó un momento que uno ya no quería seguir viendo vídeos del juego por quedarle algo a lo que aferrarse. Finalmente sale el juego y lo hace la misma semana que otro juego que lo ha eclipsado casi por comento. Y es que el hype creado con Batman: Arkham Asylum puede haber sido lo peor para la salida de un nuevo Wolfenstein.

Wolf 1Wolf 2Wolf 3Wolf 4

Pero volviendo al juego, por fín ya estaba entre nosotros. Lo cogí con cierto escepticismo y las primeras partidas me hicieron temer lo peor. Obviamente y a estas alturas, todo lo que no fuera jugar en dificultad Über era tontería.  Quería un reto… y los primeros nazis caían como moscas. Mal presagio.

Gráficamente, el juego, que usa el idTech4, luce francamente bien. A destacar efectos de luces y sombras (sin que lleguen a eclipsar en ese punto en concreto a casos más extremos como el STALKER:Clear Sky, pero sin quedar demasiado a la zaga), unas texturas detalladas… en algunas ocasiones (carbonizados, algunos personajes y enemigos, pero alarmantemente planas en otras ocasiones, particularmente en los vídeos que lastran mucho la sensación general dado que es cuando dejas de disparar), el motor Havok a todo trapo tanto para la física como para las animaciones Ragdoll de los personajes (muchos objetos a decorativos que en general pasan desapercibidos pero que ayudan a sumergir cuentan con ella), post procesado metido a machete sobre todo cuando cruzamos el velo y deferred sharing para que mostrar tanto detalle en muchas escenas no se comiera la máquina. Total: unos gráficos muy a tener en cuenta que si bien no llegarán a hacer vender como churros el motor de id, consiguen para el juego (que es lo que nos interesa) unos resultados altamente satisfactorios. Como pega, para usuarios de gráficas ATI hay situaciones en las que las texturas tienen demasiado brillo, tema en el que ya trabajan.
Wolf 5Wolf 6Wolf 7Wolf 8

El diseño de los escenarios varia considerablemente. Oscila entre míticas localizaciones tipo el propio castillo, enfermerías o excavaciones al más puro estilo Wolfenstein de la antigua escuela con escenarios francamente bien diseñados, llenos de multiples niveles desde los que salen los enemigos sin contar los voladores (exteriores del castillo, las infraestructuras subterraneas…). Asimismo, la ciudad, sin ser de un diseño brillante, si que permite tener cierta libertad y dejarnos ir por los caminos más corrientes con la más que posible presencia de patrullas enemigas como ir por las alcantarillas, tejados o callejones para evitarlos. Quizás lo más criticable sean algunos escenarios, concretamente en los que nos enfrentamos a enemigos finales: casi siempre cubículos cerrados y que si bien cuentan con numerosos objetos, no deja de llamar la atención lo “cerrado” del mismo.

A nivel sonoro tengo varias pegas. Musicalmente el juego está bien… pero está bien e incluso mejora la del Return to Castle Wolfenstein… SIN el tema principal de Bill Brown. Es decir, tiene una buena banda sonora de fondo, pero le falta una música, un tema cuanto menos con el que marcar el juego. Una pena porque ya digo que el nivel del resto de temas creo que llega a ser superior en muchos momentos. Ahora bien, entrando en temas de sonido, si bien hay muchos elementos que destacan, particularmente los sonidos de los seres que vemos al atravesar el velo y no me refiero a las vacas flotantes, le falta pegada. Cierto es que en el caso, por ejemplo, de las armas que en principio suenan demasiado suave, pueden escudarse en que con las mejoras que les podemos añadir pueden ganar algo de potencia y entonces el sonido de las mismas también mejora algo, pero de cualquier modo llega a sonar demasiado plano. Tampoco destacan demasiado sonidos del entorno, siendo realmente deprimente ponerse a romper cajas o botellas en este sentido.

El doblaje… El juego viene en perfecto castellano. Bueno, menos una frase en todo el juego que la dejan en alemán. O lo que es lo mismo: tanto americanos como la resistencia francesa así como los nazis hablan un perfecto castellano. Alguno con acentillo pero por lo general un castellano plano. El doblaje está bien, es de calidad. Pero si hablo “tanto” de él es porque precisamente en un juego como este el doblaje de los soldados alemanes sobra. En el cine nadie se tira de los pelos porque en “Salvar al soldado Ryan” los nazis hablen alemán.  ¿Porqué ese empeño en o no doblar NADA o doblarlo TODO? Sinceramente echo de menos los gritos de Schnell!, Achtung! , AMERRICAN! del anterior juego. Y que menos que si se dobla al menos ofrecer más variedad de acentos. Llega a ser alarmante como en combates callejeros entre resistencia y nazis no sepas diferenciar que bando es el “aliado” por sus gritos a cada cual menos original.

Y entramos ya en la jugabilidad. Por una vez, no diré que la única pero si que es raro, Raven Software ha tratado de ir un paso más allá en una secuela. Todo lo “amarrategis” que fueron con el Quake 4 ve su polo opuesto en muchas escenas de este nuevo Wolfenstein. Me ha hecho mucha gracia, tras pasarme el juego, releer ciertas críticas que ha recibido. En ellas se le tachaba al juego de rancio, de ser más de lo mismo, de no aportar nada, de ser, otra vez, un juego pasillístico. Si, definitivamente el juego tiene muchas zonas unidireccionales, no ha inventado nada y en ocasiones es más de lo mismo… ¡INCLUSO TIENE NAZIS!. Pero llevaba tiempo sin recuperar tantas sensaciones como las que he vuelto a revivir con este Wolfenstein. Ahora, antes de pasar a las cosas buenas una pequeña colleja por no permitir cambiar de armas de forma eficiente, traslado directo de el tener que recorrer todo el arsenal de las consolas. Pero hablemos de lo bueno, que también tiene.

Primero porque la idea del velo da mucho juego. No la han explotado del todo y aún y así el resultado ha sido más que meritorio. No impacta tanto si tenemos que cuenta que hace ya muchos años (ocho, quien lo diría) otro juego nos ofrecía ver una realidad alternativa y en el que llegábamos a entrar en ella, sólo en aquella ocasión por medio de una piedra. Aquel juego era el Clive Barkers Undaying y si no fuera porque a cada habitación o cinco pasos tenías una zona de carga era un juego muy interesante. El caso es que pese a tener tan bien trabajado antecesor en este aspecto, Raven ha sabido adaptar la idea muy bien al universo Wolfenstein. Tenemos un medallón al que a lo largo del juego podremos ir añadiéndole hasta cuatro piedras, otorgándonos cada una una serie de poderes especiales al cruzar el velo que sucede al activarlo. Un poder nos permitirá hacer que el tiempo vaya más despacio, otro tener un campo de fuerza que parará las balas que nos disparen, otro aumentará la potencia de nuestras armas y el más simple nos permitirá ver objetos ocultos. Todos ellos nos hacen cruzar el velo y ver el mundo desde “el otro lado”, siendo aquel una realidad alternativa igual a la nuestra pero más siniestra y con seres voladores que podremos matar para hacer uso del daño extra que supone su explosión. Entrar en este velo también nos permitirá ver a ciertos seres sobrenaturales que “en nuestro lado” son mayormente invisibles y por suerte para el juego nuestra presencia en ese otro lado no puede ser eterna dado que necesitaremos recargar nuestro medallón para poder acceder a él. Por desgracia, los puntos de recarga del medallón son excesivos y si bien se entiende porque la localización así lo permite (si los nazis y las sociedades que pueblan la ciudad están ahí es porque en ese punto el velo es más tenue), no deja de ser una ayuda excesiva que nunca tengas demasiados problemas en recuperar la energía gastada al cruzar el velo. Finalmente, este cruce de realidad nos permitirá encontrar salas secretas, escondrijos o caminos nuevos (siendo estos caminos marcados por un símbolo para que nadie se pierda).

Otro punto destacable es que ahora se nos ofrecen varias misiones opcionales en el juego. Lo más propio de esta idea es la forma de mostrarlas. En vez de simplemente hacerte elegir entre una y otra, te dejan en la ciudad y serás tú quien vaya o a la siguiente misión principal, a alguna de las opcionales, en busca de alguna nueva o a comprar mejoras. Esta compra de mejoras viene dada porque ahora el mítico oro del juego (factor discriminatorio del Wolfenstein, no los botiquines que en esta ocasión han desaparecido en pos de las milagrosas recuperaciones al no recibir impactos made in Halo) nos reporta ingresos, que junto a los que consigamos al cumplir misiones y demás, nos permitirá, cuando vayamos a los puntos adecuados para ello, comprar munición o mejoras tanto para nuestras armas como para nuestros poderes (al más puro estilo Jedi podremos hacer que nuestro campo de fuerza que nos proteje de las balas se las devuelva al enemigo cual Obi Wan con sable laser). Así, por ejemplo, podremos dotar a nuestras armas de mejoras como miras, munición más potente, correctores de retroceso, cargadores más amplios…
Wolf 9Wolf 10Wolf 11Wolf 12

En cuanto a la IA, es un shooter, un Wolfenstein para ser más exactos y por tanto era de prever que los enemigos tampoco fueran unos fieras. Lo cierto es que los soldados nazis “normales” (los humanos, vaya) apenas van más allá de cubrirse de forma encriptada al principio y tratar de seguirte si intentas huir del combate disparando desde las posiciones más seguras posibles. Entre estos hay algunos especialmente “audaces” como los francotiradores, que si bien tienen a su favor que un disparo suyo puede dejarte al borde de la muerte, tienden a no ocultarse más allá de donde estén situados.

Luego están los enemigos sobrenaturales, que si bien tampoco son unos dechados en aptitudes de combate, su naturaleza sobrenatural y sus poderes los hacen enemigos más dignos contra los que competir. Por desgracia, su presencia nunca llega a ser lo suficientemente importante como para que sean un peligro real, pero sus apariciones salteadas ayudan mucho a dinamizar los combates ya que cada uno de ellos perece mejor con tal o cual arma, que no siempre se corresponde con la que normalmente usas para eliminar a los soldados normales. Lastima que algunas buenas ideas que tienen en algunos de estos enemigos no se hayan extendido a otros. Así, por ejemplo, tenemos un enemigo al que debemos dispararle a dos cargadores de energia que tiene en los hombros, una vez rotos estos tiene que mostrar otro y rompiendo este también ese enemigo explota. Pues bien, es de los pocos (y el único, creo recordar si descontamos los monstruos de final de nivel) que tiene tales puntos débiles, ya que el resto simplemente hay que dispararles con las armas adecuadas. Lo dicho, una pena porque ese enemigo en concreto tampoco es de los más peligrosos.

Es el Multijugador la parte más floja del juego. No quiero decir con esto que sus creadores se merezcan el que les cerraran el negocio (como ha sucedido), pero sí que pese a hacer una adaptación aceptable del Enemy Territory a las nuevas especificaciones del Wolfenstein (tema de recuperación de vida por medio de “aura” en vez de por botiquines del médico, mejoras de los personajes y demás) además de un diseño de niveles aceptable y tal, está poco pulido. Son otros tiempos y sin duda a esta gente les habría venido de perlas tener la opción de que se pudiera testear de forma masiva como se hizo la anterior entrega, pero ello no quita el hecho de que haya salido en el estado que ha salido. Por suerte parece que los fallos más graves se verán corregidos.

Y una vez ya dejamos de lado los aspectos más técnicos, pasemos a hablar de las sensaciones. Es Wolfenstein un juego que va de menos a más. Cierto es que al principio y en momentos puntuales a lo largo del juego,nos viene inevitablemente la sensación de encontrarnos ante una continuación al uso del anterior Return to Castle Wolfenstein. Pero según avanzas, la cosa va mejorando gradualmente y llega a engancharte hasta que te lo terminas. El hecho, además, de que a diferencia del anterior, no sepamos realmente quien será el enemigo final nos ayuda a tratar de seguir avanzando por el juego para ver cual será nuestro próximo rival. Además, iremos viendo como a lo largo del juego la ciudad va cambiando. Al principio está tomada por los soldados nazis y listo. Pero según Blazko va logrando pasar misiones, la resistencia cada vez está mucho más presente en la misma y ayuda a combatir al enemigo que tiene que ir desplegando mejores unidades, lo que te hará que tengas que estar siempre atento a lo que ocurre por ahí.

La historia, de todos modos, tampoco es nada del otro mundo pero si que es cierto que tiene momentos buenos. Quizás, una dirección más bien poco inspirada en los vídeos y en el transcurso de la historia en general arruine lo que pudo haber sido un cúmulo más impactante de situaciones. Del mismo modo, nuestro personaje padece aún más en esta ocasión de una falta de carisma alarmante y eso nos aleja lo suficiente de él como para no llegar a empatizar demasiado. No estoy pidiendo un nuevo Duke Nukem, Serious Sam, Max Payne… sólo que no parezca un mal actor de película de sobremesa.

Así pues tenemos que si bien el apartado técnico el juego raya a buen nivel, ha sido a nivel de dirección donde el juego no ha terminado de acertar. Porque a diferencia de lo que se dice en muchos medios si que este Wolfenstein ofrece cosas nuevas, sí que trata de innovar y aportar su granito de arena a la serie y desde luego es un dignísimo sucesor del Wolfenstein 3D. No llega a suponer el hito de aquel, claro está, pero como continuación del juego es, de lejos, mucho mejor que el anterior juego. Y es que para la gran mayoría, el anterior será superior por saber presentar mejor sus escasas virtudes y por el brutal multijugador, pero a nivel de jugabilidad para un sólo jugador, este Wolfenstein lleva más dignamente el nombre de su antepasado por las ideas que plantea. Lástima que luego no hayan sabido potenciarlas, concretarlas o incluso no saber venderlas como se merecían. Y desde luego, a nivel personal, a este juego le falta un nivel más de dificultad, preferiblemente con más enemigos sobrenaturales por zona y que estos sepan actuar algo más coordinadamente.
Wolf 13Wolf 14Wolf 15Wolf 16

Por tanto y resumiendo: Wolfenstein, para un sólo jugador es un buen juego. Tiene una falta enorme de confianza en sí mismo y tampoco le ha ayudado haber salido a la vez que un rival mediático tan potente como ha sido el Batman: Arkham Asylum que lo ha eclipsado completamente, pero en lo que va de año es uno de los mejores shooters y que mejores ideas a implementado. Por desgracia las ventas no lo premiarán y Raven ya ha tenido que reducir plantilla para adaptarse a su nueva situación, lo que hace indicar que todo lo bueno que se ha visto en este título no tendrá ocasión de pulirse y reafirmarse.

Y aquí vuelvo al principio, sobre lo injusto del mundo. Porque este Wolfenstein de Raven ha sido vapuleado más por inercia que por méritos, más por pose que por conocimiento.  Y es tremendamente injusto porque tal y como ha venido sucediendo otras tantas veces, un juego más que digno se ha llevado palos por no tener un gran nombre detrás. Estoy convencido de que si en vez de Raven la autora del mismo juego hubiera sido una Valve, se habría llevado notas increíbles y alabanzas a todas  y cada una de sus virtudes menospreciando sus defectos. Pero claro, era Raven y era tan fácil darle palos… Lo dicho: Wolfenstein es un gran representante de la serie de juegos basados en su nombre. Poco inspirado en cuanto a dirección, cierto. Con unos vídeos de escasa calidad, cierto también. Pero a cambio nos ofrecen suficiente aliciente como para devolver a Raven dentro del grupo de equipos con posibilidades.

Lo mejor: El uso de los poderes y un diseño de niveles remarcable en ciertas localizaciones. Buenas añejas sensaciones.
Lo peor:Dificultad escasa incluso sin abusar de los poderes, vídeos de escasa calidad, dirección poco inspirada.

El momento del juego: Los combates contra casi cualquiera de los enemigos sobrenaturales.

Dejar un comentario?

2 Comentarios.

  1. A mí también me ha parecido que ofrece buenas ideas, pero tiene ese “no se qué” que no lo convierte en el juego del año. No sé, pero esperaba mucho más cuando probé la demo. Seguramente le daré una oportunidad cuando baje de precio, ya que Wolfenstein siempre ha estado y estará en mi corazón.

    Por cierto, estoy totalmente de acuerdo en la reflexión final: creo que, de haber sido un juego creado por otras personas y sacado en otras fechas, habría tenido otro tipo de acogida. Y eso que los de Raven siempre han hecho las cosas bien. Sin ir más lejos, ahí tenemos X-Men Orígenes: Lobezno, uno de los pocos juegos derivados de una película con los que me he divertido de lo lindo.

  2. De haber tenido una mejor dirección hubiera tenido más impacto y es en cosas como esa en la que otros grandes títulos menos interesantes. Otro ejemplo más de que cada vez un juego debe ser una experiencia más completa y ese “no se qué” que tanto cuesta identificar.

    Pero por lo demás, sigo pensando que Wolfenstein ha aportado mucho más que la gran mayoría de shooters de los últimos tiempos (donde meses ya es tiempo :p).

Deje un comentario


NOTA - Puede usar estosHTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>