El mundo de los simuladores “hardcore”, es decir, aquellos en los que es necesario algo más que un pad o las teclas de flechas del teclado para manejar un avión o un helicóptero, fue declarado como paciente en fase terminal allá por las postrimerías del siglo XX. Los agoreros, también llamados analistas, acompañados de su tañir de campana y de sus cánticos, anunciaban el fin del género, y la llegada del Mesías en forma de arcades consoleros.
Naturalmente, aquellas predicciones se las llevó el viento y la lluvia, porque quienes lo pronosticaron tenían tanto conocimiento del tema como este redactor de arte moderno, y posiblemente el mismo gusto. La simulación no murió, sino que se enfrentó a un proceso de transformación que ha venido sucediendo durante diez años. El resultado se puede calificar, cuando menos, de impresionante.
Actualmente, la simulación goza de muy buena vida, y de un futuro prometedor. No vende tanto como la Wii por supuesto, porque es otro mundo, otro mercado, y otro público. Alejado del mundanal ruido de las consolas y las revistas de videojuegos, este género se ha desarrollado y ha transformado la vida de muchos entusiastas de la aviación. Vamos pues a definir muy someramente los pesos pesados, tanto en hardware como en software, que pueden transformar un PC en un sistema de vuelo ultrarrealista. Luego sacaremos algunas conclusiones de todo ello.
Hardware.
Para gestionar el avión y los vuelos, se hacen imprescindibles, o importantes, una serie de elementos hardware. Estos son:
Joystick: el clásico joystick es suficiente para empezar, pero por favor, que sea de tres ejes, es decir, que gire sobre su eje vertical o, de alguna forma, se pueda controlar lo que se llama el “eje z”. Esto es así para poder controlar correctamente el timón, elemento fundamental de cualquier aeronave. ¿Qué es el timón? Cuando veas a un pájaro que gira moviendo las plumas del trasero, eso es el timón. En los aviones, es esa cosa larga y vertical que tienen todos detrás (naturalmente me estoy refiriendo a lo que se conoce como deriva vertical, junto a las dos derivas horizontales que conforman la estructura anterior de las aeronaves). No joystick, no party, que decía el anuncio. Pues lo mismo. No sé cuánta gente ha abandonado los simuladores por querer volar con teclado o pad. No se puede. Bueno, poderse se puede, pero es perder el tiempo.
HOTAS: acrónimo de Hands On Throttle And Stick, se puede decir que es un joystick supervitaminado y mineralizado. Permite controlar los gases (del avión) con la palanca izquierda, y con la derecha controlar la aeronave, mientras una miriada de botoncitos y palancas programables por software permiten la gestión de la aeronave. El X-52 PRO, el Cougar, y el nuevo Logitech G940 son buenos ejemplos. Ahora hay algunos modelos bien de precio, y sin duda cuando te acostumbras ya no puedes dejarlo. El control es total.
Pedales: no son imprescindibles, pero van bien para estirar las piernas mientras miras el partido, y para controlar de forma realista el timón, como hacen los pilotos reales. También para los frenos diferenciales, que permiten maniobrar eficientemente en tierra. Tu pareja te dirá que estás loco comprándolos, pero tú nunca le hiciste mucho caso. Una buena opción para tu sistema de vuelo.
TrackIR y Freetrack: son sistemas que se colocan frente a la cabeza del piloto, y controlan los movimientos, permitiendo mover la cabeza virtual en la aeronave. Genial, simplemente maravilloso, se hace imprescindible en vuelo. Sobre todo si eres piloto de caza, ya que puedes controlar al avión contrario durante el combate con la cabeza, especialmente en vuelos online donde los hay que son muy expertos y saben desaparecer rápidamente. Te acostumbras en unos días y se hace luego imprescindible.
Tarjeta gráfica, memoria RAM, etc: no lo dudes, cuanto más potente sea el PC mejor, pero vamos, creo que esto está claro para el 98% de los juegos, quizás se salve el Tetris. O quizás no.
Software.
Simuladores hay pocos, pero cada uno de ellos permite literalmente miles de horas de vuelo. Y cuando digo miles, no exagero.
IL-2 Sturmovik: 1946. Compendio de varios “IL-2” anteriores, los incluye todos en un solo pack. Es un inagotable simulador de aviones de la II Guerra Mundial, con más aviones que deudas tengo en el banco, y con miles y miles de seguidores en todo el mundo. Hasta se usa para recrear batallas reales de la época. Eso sí, se le notan los años, pero el año que viene le llega el reemplazo en forma de Storm of War: Battle of Britain. De todas formas, tenemos IL-2 para muchos, muchos años.
Falcon 4: Allied Force. Un buen simulador del caza F-16C americano, con buen realismo y que se ejecuta en PCs de gama media. Es la evolución de Falcon 4 de 1998. Este salió en 2005 y sigue siendo un gran simulador, aunque algo pasadito. La mayoría de aficionados sin embargo prefieren un primo de este simulador, llamado Openfalcon.
Openfalcon: también derivado de Falcon 4 de 1998, es la versión “underground”, creada por un grupo de valientes que en teoría no pueden modificar el código. El propietario de dicho código, ATARI, al principio se dedicó a perseguir a esta gente. Ahora ya se han aburrido y se han olvidado incluso de la licencia, o al menos eso parece. Openfalcon en sus versiones 4.5 y 4.7 es lo más parecido a volar un F-16C real. Sólo decirte que el manual de piloto auténtico es aplicable al simulador, y el realismo brutal. Si le pones un pad a este simulador serás condenado a los infiernos, estás avisado.
Lock On: Flaming Cliffs. Este simulador de los rusos Eagle Dynamics es excelente para quienes se quieren embarcar en aviones rusos y americanos sin muchas complejidades pero con gran realismo de vuelo. Buenos gráficos, varios aviones, como el F-15C y el A-10 o el MiG-29 entre otros, y varios mods muy interesantes.
DCS: Black Shark: también de Eagle Dynamics, apareció hace un par de meses en español. Si quieres realismo en helicópteros de combate, toma dos tazas. Manual de más de 500 páginas del helicóptero Kamov Ka-50 Black Shark. Sólo arrancarlo son más de sesenta operaciones, como el helo real. ¿Te gustan los helos? Te vas a hartar, es tan brutal que he cambiado mi cama por una cabina simulada del Ka-50. Eso sí, esto es realismo puro y duro, aunque dispone de un modo arcade que ni sé cómo funciona porque yo esas cosas no las toco.
Rise of Flight: está disponible en inglés y saldrá en poco tiempo en castellano. Aviones de la I Guerra Mundial con gráficos maravillosos, y modelos de vuelo y de daños espectaculaes. Por Dios qué ganas teníamos los fanáticos de los simuladores de un simulador tan realista de aquellos trastos de madera y tela. Sólo volar por volar ya es todo un placer. Una joya con un futuro impresionante.
Flight Simulator y X-Plane. ¿Te gusta volar sin pegar tiros? Y a miles de aficionados también. Vuela en estos dos simuladores civiles remedando a pilotos civiles en todo tipo de aviones. Y si te conectas a la red IVAO, podrás volar en entornos simulados en Internet con controladores reales. Incluso hay compañías aéreas como Virtual Air Europa que vuelan los mismos recorridos y rutas que los reales. Eso sí, empieza despacito, aquí empiezas con un ultraligero y acabas pilotando un 747. Si añades expansiones como las de PMDG te puedes encontrar aviones casi idénticos a los reales en todos los sistemas y procedimientos de vuelo. Genial. Eso sí, Flight Simulator no verá más versiones, o eso parece ya que Microsoft ha cerrado el desarrollo. Una pena sin ninguna duda.
Escuadrones y Alas de vuelo virtual.
Por último, pero no menos importante, todo el mundo que ama la simulación aérea puede encontrar diversos grupos de simulación en Internet. Los hay de todo tipo y tamaño, y para todos los gustos. Yo personalmente estoy inscrito en el Escuadrón 69.net, donde realizamos actividades de vuelo diversas, y también usamos simuladores navales, y sobre todo terrestres, de conducción y tácticos como el Armed Assault. Se preparan actividades todas las semanas con distintos simuladores, y disponemos de un servidor propio. Pero lo más importante para un principiante sea probablemente la Academia, donde la gente comienza a volar con ayuda de un instructor, de forma online y usando como software de comunicación el Teamspeak. Algunos incluso han pasado del vuelo virtual al real, como nuestro compañero Miguel Angel “Hog”, que actualmente compite en vuelo acrobático con mucho éxito.
Siempre estás en las nubes.
Eso me dijeron cuando era un enano en el colegio. “Siempre estás en las nubes”. Y me lo tomé en serio. No sé cuántas horas habré volado en simuladores, ahora menos porque me hago viejo, pero sigo disfrutando como el primer día. Sin duda es un hobby que tendrá mejores y peores momentos, pero al que uno casi siempre vuelve, y lo he visto en muchas ocasiones. Engancha y nunca se termina de aprender. No hay trucos fáciles, ni hay atajos. Sólo el esfuerzo diario, y seguir esa máxima de que “cada vuelo es el primero”. Sin duda la emoción de ver cómo las ruedas dejan el suelo es una emoción que se siente la primera vez, y no se deja nunca. Y, por supuesto, si quieres probar el vuelo real, muchos aeropuertos de aeronaves ligeras tienen bautismos del aire. Pruébalo. Vuela en una pequeña avioneta, date el capricho, no es tan caro, y siente lo que es convertirse en pájaro. Si te gusta, nunca regresarás a tierra excepto para repostar. ¡Felices vuelos!







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