Esta semana se han publicado ya en VaDeJuegos mis dos últimos artículos (hasta la fecha,claro). No son otros que los análisis del inquietante Amnesia: The Dark Descent y del entretenido Dead Rising 2. Ambos diametralmente opuestos, pero ambos aunados bajo el manto del terror.
Amensia: The Dark Descent ha sido una experiencia muy recomendable. A nivel de juego tiene algunas carencias y algunos fallos, pero como experiencia de juego hacía tiempo que no “disfrutaba” tanto con un juego de miedo. Porque desde el primer Alone in the Dark por el camino ha habido muchos juegos de sustos pero muy pocos de miedo. El juego de Frictional Games en casi todo momento te mantiene en un estado de inquietud y llegados a ciertos puntos el miedo se apodera de ti. Pasa a engrosar la lista de juegos notables del género como Dark corners of the Earth, el propio Alone in the dark del 92…

Dead Rising 2 por su parte sigue con un aire de cachondeo mata-zombis, pero también me ha sorprendido gratamente el trasfondo que Inafune le ha dado. No me refiero a la propia historia del juego, me refiero a crear ese modelo de sociedad en donde la barbarie se ha vuelto tan rutinaria que acaba triunfando un formato como Terror is Reality. Si uno consigue quitarse de la cabeza la idea de zombis con grifos en la cabeza o periódicos en la boca, la sociedad que se dibuja tras tanta broma está muy bien planteada. Por eso y porque han sabido mejorar el primero (cosa que realmente dudaba cuando se anunció), Dead Rising 2 es para mi un más que digno heredero del que fue el juego más divertido y diferente de 360 en mucho tiempo.

Como he dicho al principio, se trata de dos apuestas diferentes: una más barroca, la otra más directa, pero ambas con un trabajo más que reseñable detrás y que las hacen merecedoras de cierta atención.

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